top of page

DISCOGRAFÍA

sm20-348b-wm mascara copy_edited.jpg
Displacement-_-cover-4000x4000.png

Durante mucho tiempo me han intrigado las relaciones entre el lenguaje, los sistemas caóticos y la aleatoriedad presente en magnitudes discretas. ¿Cómo es que los accidentes y comportamientos imprevisibles son capaces de integrarse a códigos estables? ¿Cómo es que variaciones pequeñas, pero constantes, dan pie a estructuras de sentido? ¿De qué forma los lenguajes pueden ser lo suficientemente plásticos para retomar estímulos caóticos o tendencialmente aleatorios y crear nuevas relaciones espaciales? 

Displacements surge de estas reflexiones. Las piezas que lo integran surgieron de la manipulación de materiales considerados poco «musicales», con los cuales fui creando texturas, patrones rítmicos, capas de eventos no controlados y fenómenos armónicos con base en su densidad espectral. El proceso en sí fue una especie de movimiento pendular. Un continuo desplazamiento entre dos puntos: por un lado, la percepción de incertidumbre y vulnerabilidad ante sucesos no controlables; por otro, la sensación de aparente estabilidad. Este movimiento fue cobrando más interés para mí conforme salían a flote estructuras de escucha y memoria «profundas». Y digo aquí «profundas» en el estricto sentido de que dichas estructuras son marcadores materiales y simbólicos que van más allá de la esfera personal. En el fondo, ¿no son estas fuerzas equiparables a los accidentes inmediatos, en la medida en que también escapan a nuestras manos, aunque no se manifiestan de forma súbita? 

Displacements también es una especie de viaje por los distintos rangos del espectro de frecuencias audibles. Las dos versiones de Anábasis —cuyo título hace referencia a la palabra griega para ascensión— se componen principalmente de grabaciones con feedbacks y se concentran en la parte alta del espectro de frecuencias. Catábasis —un viaje de descenso— surgió de una serie de audios con ruidos rojos o brownianos y apunta en particular a rangos más bajos de frecuencia. Por su parte, Eschatiá —el límite que conduce a lo exterior, la frontera e incluso el borde del tiempo— funciona como una exploración entre dos tierras, un intermedio en el viaje, empleando distintos sintetizadores para las capas tonales y rescatando unos «residuos» de estructuras rítmicas (hechas con síntesis modular).  

1. Anabasis I (ἀνάβασις). Retroalimentación con micrófonos de condensador (Mojave MA-301 y Shure KSM 141), retardo de cinta, osciladores de baja frecuencia y procesamiento digital. 
2. Catabasis (κατάβασις). Ruidos brownianos, grabaciones de campo y procesamiento digital.
3. Eschatiá (ἐσχατιά). Síntesis modular y medios electrónicos. 
4. Anabasis II (ἀνάβασις II). Retroalimentación con micrófonos de condensador (Mojave MA-301 y Shure KSM 141), retardo de cinta, osciladores de baja frecuencia y procesamiento digital. 


Los materiales originales fueron grabados en 2019 en los estudios de Vano Sonoro (Ciudad de México). El trabajo de composición y mezcla se realizó entre 2020 y 2023. 

Este disco está dedicado a mi hermano César, quien un buen día, cuando yo tenía nueve u diez años de edad, me enseñó una primera progresión de acordes en la guitarra. 

Agradecimientos
A Regina Ortiz y a Lorenza, por su calor constante. A Richard Chartier, por su apoyo y su paciencia infinita. A Rafael Anton Irisarri, por la agudeza de sus finos oídos. Y a Jetro Centeno Lara, Emilio Hinojosa Carrión, Cinthya García Leyva y Víctor Mantilla González.
 

DISPLACEMENTS

Composición, mezcla y producción: Jorge Solís Arenazas

Masterización: Rafael Anton Irisarri, Black Knoll Studio, Nueva York

Diseño de portada y arte: Caro Mikalef (www.cabina.studio)

 

conatus.jpg

Desde que era adolescente uno de los rasgos que más me han atraído de la música electrónica es su inclinación por las estructuras repetitivas y la presencia de ostinatos reducidos a su mínima expresión. Siempre me ha fascinado que la reiteración incesante de algunos materiales discretos sea suficiente como para alterar nuestra noción del tiempo. 

Durante las semanas más drásticas del encierro en 2020, cuando el tiempo parecía volverse algo realmente pesado y rocoso, fue germinando en mí la idea de construir una pieza que fuera un loop muy prolongado, construido con algunos elementos mínimos que evolucionaran lentamente sin perder el hilo principal. Quería trabajar en una pieza capaz de trastocar nuestra vivencia del tiempo al persistir obsesivamente en un instante, mostrándonos la riqueza de sus accidentes, la plasticidad de sus formas, la mutación de sus texturas... 

Así nació la idea de Conatus. El título proviene de las páginas de la Ethica more geometrico demonstrata de Baruch Spinoza. Él plantea que cada ser se guía por una fuerza para preservar en su propia existencia (in suo esse perseverare conatur). Este impulso siempre entra en escena como un deseo de afirmación, que crea otras relaciones mediante diferencias e inevitables afectaciones recíprocas.   
Los materiales que conforman esta pieza ponen en juego esta idea. Persisten durante un tiempo prolongado y al relacionarse entre sí se transforman gradualmente. Fui jugando con ellos a partir de algunas técnicas básicas (asignaciones de probabilidades en cadenas de Markov, modulaciones mediante interferencias y osciladores de baja frecuencia, resampleos, etcétera). Durante el proceso, simplemente me quedaba escuchando un buen rato, luego cambiaba ligeramente algunos parámetros y me iba sorprendiendo por lo que iba sucediendo, reaccionando a la manera en que los sonidos se modificaban entre sí.

CONATUS

Composición, mezcla y producción: Jorge Solís Arenazas

Los materiales originales fueron grabados a inicios de 2021 en los estudios de Vano Sonoro (Ciudad de México).

LEVIATHAN.jpg

¿Es posible fundar un nuevo pensamiento político a partir de métodos y enfoques geométricos? Esta fue la portentosa tentativa que asumió el filósofo inglés Thomas Hobbes en el siglo XVII. Leviathan, su obra más importante, fue mi punto de partida para esta exploración sonora. 

Una de las cosas que más me interesó de Hobbes es su esfuerzo por descomponer analíticamente algunos problemas complejos en elementos más simples. Me pareció intrigante su idea, según la cual resulta posible delimitar un espacio político a partir de la definición de relaciones elementales y operaciones sencillas (como la sustracción o la adición). 

Al momento de analizar el estatus del lenguaje, Hobbes tropieza con un elemento ambivalente, que se vuelve vital gracias a sus tensiones internas. El lenguaje es, al mismo tiempo, un problema político y la condición de posibilidad de toda política posible. El lenguaje desnuda ciertas relaciones de dominio y, al mismo tiempo, de oposición y resistencia; el lenguaje hace posible el desvelamiento de lo real o su mistificación; el lenguaje oscila entre la anulación y la afirmación de los cuerpos, el error o la verdad, los equilibrios o las rupturas, la clausura o multiplicación de sentidos... 

A partir de estas nociones, comencé diseñando sonidos con cualidades tímbricas muy cercanas entre sí. Mi idea era investigar cómo potenciaban sus diferencias al momento de encontrarse. Y fui construyendo pequeños ecosistemas político-sonoros basados en algunas relaciones geométricas entre estos materiales (simetría, yuxtaposición, rotación, desplazamiento, homotecia, etcétera). 

Para mí fue apasionante ver cómo la materia sonora establecía sus propias pautas (redistribuyéndose, afirmándose recíprocamente, enmascarándose, anulándose al superponerse, desnudando sus fragilidades), a menudo en dirección contraria a mis expectativas iniciales. 

Conforme avanzaba en el proceso, me parecía cada vez más clara su naturaleza política. Con esto no me refiero necesariamente a ninguna posición ideológica o a alguna enunciación ética respecto del orden social. Me interesa más enfatizar otra perspectiva: la pregunta acerca de si ciertos materiales sonoros pueden estar juntos y cómo lo hacen también es una forma de preguntarse cómo podemos estar juntos y cuáles fuerzas entran en escena. 

En este sentido, la «política» de estas piezas debe entenderse como la potencia de una exploración material capaz de establecer un nuevo espacio y abrir pliegues inéditos para nuestra percepción. La discreta pero apasionante travesía entre una intuición formal y la experiencia de la escucha. La fuerza innegable del sonido para transformar nuestros cuerpos. 

1. I 
2. II
3. III

LEVIATHAN

Composición, interpetación y producción: Jorge Solís Arenazas

Portada: Whalers, JMW Turner, circa 1845 (Fragmento)

Grabado en los estudios de Vano Sonoro (Ciudad de México) en enero de 2022.

BANDCAMP

bottom of page